martes, 23 de junio de 2015

Nuestra "Regina Mater" rambleña: La Virgen del Rosario

Faltan pocos días para la celebración de la procesión Mariana más importante que se haya conocido en la capital cordobesa, la denominada "Regina Mater".  Este acto religioso reunirá a 25 hermandades de Córdoba y provincia en un día único para celebrar el 775 aniversario (1239 - 2015) de la Catedral cordobesa. Muchas localidades vecinas, como Santaella, Montilla o Puente Genil, conservan una gran devoción mariana, ejerciendo en la mayoría de los casos, el patronazgo de la localidad. Sin embargo, La Rambla, un pueblo muy arraigado en la Fe cristiana, no conserva una gran devoción mariana como los pueblos vecinos. Es digno de reseñar que nuestra localidad conserva una magnifica talla, que sería más que digna de ser coronada canónicamente por su belleza inconmensurable, su más que probado historial milagroso y sobre todo, su gran devoción desde hace más de cuatro siglos, no sólo por los rambleños, sino también por muchos devotos de la provincia cordobesa. Hablamos de María Santísima del Rosario, titular de la actual Hermandad y Cofradía de Jesús en su Salida Triunfal en Jerusalén.

Virgen del Rosario de La Rambla. Foto R. Casas©


Se conoce por el protocolo del Convento de los Trinitarios del siglo XVII la descripción de dicha talla, 

"En el nicho de en medio está la efigie de Ntra. Sra. del Rosario, de gran hermosura, y que provoca a la veneración, con un vistoso y hermoso camarín. Esta imagen de linda proporción, vestida de costosísimas ropas, y los fieles las han hecho presentarlas como de gran valor; un vestido tiene (entre otros) de tela pasada, que dio de limosna Alonso del Mármol, siendo Ministro el Padre Presentador Fray Juan Ramírez, que tuvo la tela de costo quinientos pesos.Tiene tres lámparas de plata que pesan cuatrocientos marcos; dos arañas que tienen cien marcos que se hicieron siendo Ministro el Padre Predicador Fray Lorenzo de Góngora. Y la buena memoria de Juan García Nicos impuso seiscientos ducados de principal para la dotación de la misa de los sábados, como costa en la escritura ante Gonzalo Hidalgo, escribano público, el año del Señor de 1632"


Tal y como describe dicho protocolo, la Virgen del Rosario fue especialmente venerada no sólo por el pueblo rambleño, sino también por los vecinos de la comarca que peregrinaban hasta el convento en busca de favores e indulgencias debido a su condición de milagrosa. Tal devoción fue perdiéndose con el tiempo hasta el punto de que a mitad del siglo XVIII la cofradía estaba casi extinguida como describe un documento sobre el estado de Cofradías de Córdoba del año 1771-1773, nombrando a Ntra. Señora del Rosario, con aprobación del ordinario canónico; celebra una fiesta al año y gasta 166 reales de vellón. A finales del siglo XIX, se sabe que existía en el altar mayor una imagen de una Virgen sin advocación, la cual conceden el título de Virgen de Gracia, colocándole el escapulario de la Orden con la Cruz Trinitaria. 

Virgen del Rosario situada en el Altar Mayor de la Iglesia Conventual de la Santísima Trinidad durante la primera mitad del siglo XX (La Rambla - Córdoba)

En 1954 se retiró del altar mayor por no compatibilizar con el resto de imágenes del Altar Mayor, siendo sustituida por la actual Virgen de Gracia. Fue abandonada y posteriormente descubierta en 1977 en la bóveda de la cubierta del convento por Alfonso Ramírez Acosta, maestro de obras municipal, durante un reconocimiento que realizó al templo en un estado ruinoso. 

El libro de protocolos de los trinitarios del siglo XVII, describe con todo lujo de detalles el por qué de su gran devoción, no sólo por los habitantes de la localidad rambleña, sino también por peregrinos procedentes de todos los pueblos de la provincia cordobesa que llegaban al convento para pedir grandes favores del Cielo. Toda esta veneración es fruto de un probado milagro que realizó la Virgen a Fray Juan de los Reyes, un religioso novicio del convento trinitario, el 4 de Enero de 1613. 
"Es milagrosísima la Santa Imagen, y todos lo días, no solo los vecinos de La Rambla, más también los de los pueblos comarcanos, han experimentado y experimentan por su veneración e invocación grandes favores del Cielo, causa por la que son muy frecuentes las novenas a sus aras.Y ante otros prodigios, se refiere a un suceso raro que sucedió el día 4 de Enero del año del Señor de 1613 con un religioso novicio llamado Fray Juan de los Reyes, y desde entonces de Santa María, el cual fue de esta manera:Enfermó el religioso de achaque de garrotillo, y lo puso en tal extremo, que viendo que moría sin poderlo remediar, y que no podía recibir la Sagrada Comunión, llamaron a los médicos y cirujanos, y habiéndolo visto, le mandaron dar la Extremaunción y ayudar a bien morir, porque iba a toda prisa. Hicieron así los religiosos, y después de cantado el Credo por tres veces, el Padre Fray Manuel de Varo, Vicario del Convento que estaba a su cabecera, le oyó hablar al dicho Fray Juan con mucha ternura, y viendo apretar los brazos en forma de Cruz, le oyó decir: "Abrázame Señora mía, que si prometo ser religioso de este Santo Convento"... Habló entonces el Padre Vicario, y le dijo: ¿Qué es eso?... ¿Con quién hablas, niño?... ¿Qué es lo que has visto?... Empezó el novicio con muchas lágrimas y suspiros a llamar a María Santísima, y descubriendo los brazos se sentó en la cama sano y sin lesión alguna diciendo que la Virgen Santísima del Rosario le había dado salud, y que le dijo que perseverarse en la religión y lo libraría de todas las tentaciones del demonio, favoreciéndolo y sacándolo de todas.El, se vistió y con toda la Comunidad fue a dar gracias a Nuestra Señora que así lo había favorecido y librado.Viendo éste prodigio se sacó la Comunión del Licenciado Don Juan Ramírez de Contreras, del Habito de Santiago, Provisor y Vicario General del obispado de Córdoba, y se hizo información del Milagro con bastante numero de testigos, la cual después de hecha aprobó el Iltro. Sr. Don Diego de Mardones, Obispo de Córdoba, como consta del instrumento siguiente:"En la ciudad de Córdoba, a tres días del mes de Cristo de mil seiscientos trece años, S.Sª Iltma. Don Diego Mardones, por la gracia de Dios obispo de Córdoba, del Consejo de S. M. y su Confesor, mi Señor, estudio en su Sala Episcopal, presentes con S.Sª los Sres. Licenciados D. Juan Ramírez de Contreras, Canónigo Magistral; Dr. Álvaro Bizaño de Palacios, Canónigo de Escribera; Licenciado D. Luis Ponce de León, Canónigo; todos de esta Santa Iglesia Catedral. El Padre Presentador y Maestro Fray Cristóbal de Torres, Confesor de S.Sª; el Padre Maestro Fray Pedro Moreno, religiosos de Santo Domingo; el Padre Fray Juan Bautista Lancabache, Lector de Prima del colegio de la Compañía de Jesús; el Padre Rodrigo de Figueroa, Lector de Vísperas de dicho Colegio, con acuerdo y parecer de los cuales, Su Señoría, habiendo visto el proceso de autos e informaciones hechos a instancia de la parte del Convento de la Stma. Trinidad de la Villa de La Rambla, en razón de Milagro que parece haber hecho Nuestro Señor obrado por medio de la Virgen Santísima del Rosario, cuya Imagen está en la capilla de dicho Convento, con Fray Juan de los Reyes de Santa María, religioso novicio de dicho Convento, de darle salud milagrosa estando desfiduciado y a punto de muerte, según orden de naturaleza y reglas de medicina, y de que se han hecho las diligencias y calificación que el Santo Concilio Tridentino dispone y manda en semejantes casos, dijo: " Que para mayor aumento de la religión y devoción cristiana, declaraba y declaro por verdadero Milagro, el que así obró la Divina Majestad de Nuestro Señor Jesucristo por la intercepción de su Stma. Madre con el dicho Fray Juan de los Reyes de Santa María, y por tal mando sea tenido y estimado entre los fieles y para mayor honra y gloria de Dios, atento que por los dichos autos e informaciones consta ser así; y que se de por testimonio a la parte de dicho Convento". Y así lo proveyó, declaro y firmo de su nombre.- Fray Diego, Obispo de Córdoba.- Por mandato del Obispo mi Señor.- Antonio Morillo, notario. Pasa al folio 12"Este Milagro se publicó y se hicieron lienzos de pintura, de los cuales he visto dos uno en el Convento de La Rambla, y otro en el claustro del Convento de Jaén.Tiene esta devotísima Imagen fundada Cofradía, según que en el Orden de Predicadores, con todas sus Indulgencias, Privilegios y Gracias con toda autoridad, como consta en los papeles, instrumentos que se guardan en el Archivo. Y el primer domingo de Octubre se le hace Solemnísima Fiesta por los Pastores, donde lo ardiente de su devoción, hace y ha hecho siempre sagrado y suntuosos alardes."

miércoles, 3 de junio de 2015

La Custodia de La Rambla



La ciudad de La Rambla conserva un valioso patrimonio artístico de una de las épocas más espléndidas del arte español del siglo XVIII, el barroco. Prueba de ello, fue la exposición dedicada a ésta corriente artística, celebrada durante el verano de 2002, enmarcada en los actos conmemorativos del centenario de la imposición del título de Ciudad a nuestra localidad. En dicha exposición se pudo apreciar la gran cantidad de patrimonio artístico (más de un centenar de obras mayoritariamente del siglo XVII y XVIII), que conserva nuestro pueblo, fruto de la importancia geográfica que representaba, siendo un enclave de paso obligado dentro del antiguo Camino Real que enlazaba las ciudades del sur de la península, dentro del eje estratégico entre Madrid - Córdoba - Sevilla. 

Córdoba, cuna de plateros, se sitúa en el siglo XVIII, junto a Sevilla y Madrid, en uno de los centros de producción de orfebrería más importante del país. La llegada de Felipe V, a principios de la centuria dieciochesca, constituyó un impulso en el arte de la platería, así como en otros aspectos de la vida política y social de los españoles. La influencia francesa no tardó en aparecer dentro del sector de la orfebrería, alcanzando su máxima plenitud con la llegada del arte rococó, que se define como un modelo de arte asimétrico y voluptuoso, cargado de temas vegetales, rocallas y tornapuntas, el cual provoca un desbordamiento de las formas, dando lugar a piezas de perfil muy movido. En éste periodo de esplendor plateresco aparece la figura de Damián de Castro (1716 - 1793). Su actividad artística sobrepasó los límites de la época, encontrándose obras suyas en toda la geografía española e incluso al continente americano. 

La Festividad del Corpus Christi 


La fiesta del Corpus se celebra desde los comienzos de la era del cristianismo, aunque fue instituida como tal en el año 1264 por el papa Urbano IV. Posteriormente sería el papa Juan XXII quien respaldaría la idea de realizar una procesión pública del sacramento, cuyo oficio ritual será compuesto en su mayoría por Santo Tomás de Aquino. La primera ciudad española que celebró la festividad del Corpus fue Toledo en 1280. Dos años más tarde, en 1282, se celebró en Sevilla. Durante todo el siglo XV, la celebración del Corpus se extendió en todos los reinos cristianos de la península, siendo ésta la festividad anual más importante de una ciudad. Será a partir del Concilio de Trento (1545 - 1563) cuando se decida que el culto eucarístico se celebrase con tanto esplendor y tanta alegría, que sirva para reflexionar a los separados. Las procesiones eran una representación del poder de la iglesia, en la que figuraban las autoridades, civiles, militares, clero, gremios, presidido por una custodia que portaba el cuerpo de Jesús sacramentado.

El culto y devoción a la Eucaristía ha desempeñado un papel fundamental en la creación de importantes obras artísticas, destacándose las custodias, destinadas a la exposición del Santísimo para la veneración de los fieles. Es, a partir del siglo XVI, cuando aparecen las grandes custodias de torre de plata, como por ejemplo la custodia de Enrique de Arfe en las ciudades de Córdoba y Sevilla. 

Representación de la procesión del Corpus en la ciudad de Sevilla en 1647


En la Rambla, el culto al Santísimo Sacramento está completamente consolidado desde hace siglos. Nuestra localidad, coincidiendo con la eclosión de las cofradías sacramentales y el aumento del culto eucarístico, auspiciado por el Concilio de Trento, tuvo la suya propia, la cual adquirió en 1781 nuestra excelsa custodia, obra de Damián de Castro, para procesionar el día del Corpus por las calles. Ésta celebración se convierte en una de las principales del calendario cristiano rambleño; engalanándose las calles por donde pasa el cortejo con exornos florales y juncias e incluso con altares efímeros. En el cortejo figuran las diferentes cofradías con sus respectivos estandartes, así como los niños que han realizado por primera vez la comunión, que acompañan con cánticos eucarísticos al Santísimo. La música también ocupa un lugar importante, ya que siempre va acompañada por la banda local, interpretándose marchas procesionales de corte eucarístico. 


Damián de Castro, el Platero

Firma de Damián de Castro en el contrato de hechura de la custodia de La Rambla (1783)


Nació en Córdoba el 27 de Septiembre de 1716, hijo del platero Juan de Castro y Rafaela de Osorio. Aprendió el oficio de la platería en el taller paterno. En 1736, con veinte años de edad, y después de pasar satisfactoriamente su etapa de aprendizaje, que oscilaba en un intervalo de tiempo de tres a siete años, accedió a la categoría de "maestro platero", la cual otorgaba licencia de fundar un taller propio y comerciar con plata. Su padre falleció poco después de haber obtenido tal licencia, por lo que tuvo que ocuparse del taller paterno con el fin de mantener a su madre y a sus cinco hermanos.
En 1746 contrajo matrimonio con María Rafaela García Aguilar, hija del famoso platero cordobés de la época, Bernabé García de los Reyes. Se conoce la escritura de dote y arras del enlace, que contenía unas alhajas de oro, plata, perlas, piedras preciosas, dinero, ropa, bienes y menaje del hogar, aportados por la novia ascendían a 37.520 reales de vellón. Fruto de este matrimonio nacieron siete hijos, de los cuales uno, Juan, continuaría el oficio de la platería.

Las piezas cinceladas en el taller de Castro, darán origen a un elegante estilo: "el rococó cordobés"; Una corriente creativa que hará escuela y que competirá con lo mejor del rococó francés. Su maestría se vería reflejada en la singularidad y belleza de sus obras, de gran originalidad y refinamiento. Sus obras poseen un repujado inverosímil y cincelado y burilado admirable. En contra de la vivacidad asimétrica del rococó, Damián de Castro distribuye la ornamentación de sus piezas de manera uniforme. Su producción se centró principalmente en la iconografía cristífera y eucarística, aunque puede ser ampliada en las pequeñas esculturas que adornan sus obras. Su maestría en el dibujo y la originalidad  y refinamiento de sus obras, le abrieron un amplio mercado, para cuyo abastecimiento llegó a emplear en su taller a más de trece oficiales de platero. Su prestigió y fama le valieron para desempeñar el cargo de fiel contraste de la ciudad, así como la presidencia del gremio de plateros de Córdoba. 
Entre su abundante catálogo de obras, una gran mayoría se conservan en numerosas iglesias de la capital cordobesa y su provincia (Santaella, Montemayor, Montilla, Lucena, Cabra, Villa del Rio...), aunque también se pueden encontrar obras suyas en numerosos rincones de Andalucía (Jaén, Málaga, Sevilla, Carmona, Écija, Estepa...). Por otro lado, es posible encontrar obras suyas por la geografía española e incluso en las antiguas colonias americanas, como en la Catedral de Caracas. Ejemplos a destacar son, la cruz de plata dorada de la Catedral de Málaga, el ajuar de la Virgen de la Soledad de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Écija o la imagen de San Rafael de la Catedral de Córdoba.

La Custodia Rambleña


Custodia de La Rambla (Córdoba). Foto V. Moyano


Se trata de una de las obras más importantes del platero cordobés ya que supone un punto de inflexión en su obra. A mediados del siglo XVIII, Damián de Castro destacaba por su platería rococó, como el Arca de Jueves Santo, cálices y bandejas; El final del siglo XVIII fue también el agotamiento del rococó y la vuelta al clasicismo, por lo que la custodia rambleña se puede considerar uno de los primeros trabajos de este estilo.
En 1781, D. Alonso Ruiz Carrera, mayordomo y presbítero mayor de la Cofradía y Hermandad del Santísimo de la Iglesia Parroquial de La Rambla, mando realizar a Damián de Castro una custodia procesional de asiento, realizada en plata y cobre, en un estilo neoclásico, muy cercano a Bernini. Con este trabajo se vislumbra la evolución y el cambio del estilo de la obra del platero cordobés. Rivas Carmona, en su estudio "Los plateros arquitectos: el ejemplo de algunos maestros barrocos", la define como una de las más importantes creaciones de esta tipología durante el siglo XVIII. En cierta manera, el maestro se aleja del esquema usual turriforme, inclinándose por una solución de baldaquino, derivación para unos del modelo berninesco, pero que Rivas relaciona más bien con motivos franceses, concretamente con el baldaquino hecho por P. Puget en Génova. Éste acercamiento a las corrientes afrancesadas puede tener su explicación, según Rivas, por la presencia en Córdoba, desde 1760, del arquitecto Baltasar Drevetón y el escultor Miguel Verdiguier, ambos franceses, lo que provoca el alejamiento de estéticas localistas para entrar de lleno en un aire más internacional. Ciertamente, la custodia de asiento rambleña presenta elementos clasicistas, como las ocho columnas de orden compuesto con sus respectivos basamentos y entablamentos y leves adornos de guirnaldas. Su base es circular, tetralobulada en las esquinas. En los zócalos inferiores, ocupando las esquinas, hay cuatro figuras testamentales, y arriba, en los estamentos, los evangelistas. La obra está culminada por la figura de la Fe portando una Cruz. En el basamento aparece la siguiente inscripción "SE COSTEÓ ESTA CUSTODIA POR LA COFRADIA / DEL SSMO. DE LA BILLA DE LA RAMBLA SIENDO MAIORDOMO / DON ALONSO RUIZ CARRERA PREVISTERO; CONS/TRUIDA POR D.DAMIAN DE CASTRO EN CORDOBA. AÑO DE 1781.


CRUZ VALDOVINOS, J. Manuel (1982): Seis Obras inéditas y algunas cuestiones pendientes sobre el platero cordobés Don Damian de Castro. 
SEQUERIOS PUMAR, Candelaria (1990):La platería de Damián de Castro en la Iglesia de San Nicolás de la Villa de Córdoba
PEDRAZA. J, R. (1993): El tesoro orfebre de la Rambla - BIM 42 de La Rambla
RIVAS CARMONA, J: "Los plateros arquitectos: el ejemplo de algunos maestros barrocos." En estudios de platería. San Eloy 2001. Universidad de Murcia. p.228.
DÁBRIO GONZÁLES (2004), María Teresa: La Custodía procesional en Córdoba
GALISTEO MARTÍNEZ, José (2007): "Discurso histórico, arquitectura y simbolismo de la Custodia Procesional de la Rambla (Córdoba)" - II Jornadas de Patrimonio Cultural de La Rambla




lunes, 1 de junio de 2015

DÍA DEL SEÑOR EN LA RAMBLA

Cartel anunciador del Día del Corpus Christi en La Rambla

El próximo Domingo 7 de Junio se celebrará el Día del Señor. Se realizará una eucaristía a las 11.00h de la mañana previa a la procesión de nuestra Sagrada Custodia por las calles de la localidad, a las 11.30h aproximadamente. 

El itinerario será el siguiente:

Salida (11.30h aprox); Calle Iglesia, Guevara, Trinidad, Llano de la Estrella, Labradores, Plaza de Pepe Castilla, Mesones, Plaza de la Constitución, Silera, Plaza de la Cadena. (Entrada a las 13.00h aprox). 


martes, 19 de mayo de 2015

Nuestro Padre Jesús Nazareno en el Servicio Nacional de Propaganda de Franco. Año de 1939

Fotografía de Ntro. Padre Jesús Nazareno. "El Gran Poder de La Rambla". Año 1939

Interesante documento en el que aparece como protagonista la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno de La Rambla. Se trata de una historia bastante conocida por todos los rambleños, aunque muy desmentida por nuestro cronista oficial Francisco Serrano, sobre el mito de la contratación de los servicios de Juan de Mesa para la hechura de Nuestro Padre Jesús Nazareno. 

El importe integro de venta de la tirada -0,25 ptas ejemplar- se cede a la obra AUXILIO SOCIAL de F.E.T. y de las J.O.N.S. (Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista)

1 de Abril de 1939. Año de la Victoria

En la villa de La Rambla se fundó en los primeros años del siglo XVII, por don Juan de la Puerta y Sembrador, una hermandad de nazarenos en la iglesia del Convento del Espíritu Santo.
Encontrándose en Sevilla para presenciar la Semana Santa de 1620, el prebístero rambleño Alonso de Ecijano, sin duda enviado por la hermandad recién fundada para hacer el encargo de una imagen de Jesús Nazareno, coincidió con que este mismo año se estrenaba en Sevilla un <> con la sagrada efigie de Jesús con la Cruz a cuestas, hoy conocido con el nombre de Jesús del Gran Poder. Con la nueva efigie su autor, Juan de Mesa, había conseguido un nuevo triunfo; y su nombre corría de boca en boca, por el acierto que el popular imaginero había tenido en realizarla, hasta el punto, que la primera salida del Gran Poder, fue la nota culminante de la Semana Santa sevillana de 1620.  
Alonso de Ecijano, quedó maravillado al contemplar la nueva efigie del Nazareno, siguiéndolo por todas las calles de la estación para verlo más y mejor, sacando la consecuencia de que en aquella imagen había un realismo nuevo, hermanándose con original interpretación, el dolor del Hombre agobiado por la Cruz, y la magestad de Dios.
Terminada la Semana Mayor, Juan de Ecijano regresó a La Rambla, reunió a su Hermandad y con palabras de emoción y entusiasmo refirió el prodigio que había visto en aquella escultura del Nazareno, maravillosa de dramatismo y sentimiento. Ante las palabras de nuestro presbitero, el acuerdo de la Hermandad fue tomado por aclamación y el Hermano mayor de ella Alonso López de Escamilla, otorgó amplio poder al presbitero, Alonso de Ecijano, para que se trasladase por cuenta de la Hermandad a Sevilla y contratase con el famoso Juan de Mesa, una imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno para la Cofradía.
El día 1 de Abril de 1621 firmóse la escritura de contrato -hasta esta fecha no pudo contrata trabajo alguno el popular imaginero- entre Alonso de Ecijano y Juan de Mesa. Por ella el escultor se obliga de hacer una hechura de un cristo con la cruz a cuestas para la cofradía de nazarenos sita en la Iglesia del espíritu santo de la villa de La Rambla, que ha de ser el cuerpo de madera de pino de segura y la cabeza pies y manos de madera de cedro me obligo a lo hacer y dar hecho y acabado en toda perfección con su cruz y tornillos y mas me obligo a le dar una caja para que pueda ir a la dicha villa y me ha de pagar por la hechura ochenta ducados. 
Actualmente ésta escultura se encuentra ligeramente restaurara, pues a consecuencia de un incendio que destruyó parte del retablo del altar mayor de la mencionada iglesia, quedó ennegrecida y tostada levemente la cara de la imagen, siendo encomendada su restauración a manos poco expertas. A pesar de ello en sus rasgos resaltan los caracteres artísticos de su prodigioso escultor. Cabeza de grandes proporciones inclinada, cabellos partidos y minados en tirabuzones, cara fina, donde se refleja un dolor más que humano y admirable anatomía en manos y pies.
El día 4 de Marzo de 1622 fue entregada la imagen a la Cofradía, y aquel mismo año por Semana Santa salia de la Iglesia del Espíritu Santo por vez primera, la imagen de Nuestro padre Jesús Nazareno a hombros de sus cofrades. El entusiasmo de los rambleños fue indescriptible al ver la prodigiosa imagen que desde entonces fue llama "el padre de los pobres y de los ricos" a quien venera fervorosamente el pueblo y cuya salida el viernes santo constituye el mayor acontecimiento de la semana santa rambleña.
A buen seguro que el viernes santo del tercer año triunfal -Año de la Victoria- no quedará un solo rambleño sin convertir su corazón en lámpara voltiva encendida con los más puros sentimientos de fe cristiana, profundo reconocimiento y sacrificio hacia Nuestro Padre Jesús; el Gran Poder de la Rambla por cuya intercesión se produjo el prodigioso milagro de la liberación del pueblo, no permitiendo que la infernal bestia roja en aquellos días inolvidables de Julio, manchara con su terrible huella a la Rambla, tantas veces bendecida  a su paso por el calvario en la mañana del viernes santo.
El Gran Poder de la Rambla volverá una vez más a santificar sus calles escoltando fervorosamente por el pueblo entero, en estación de penitencia, promesa de una vida nueva, en que amándonos unos a los otros, como Él nos ama, cada acto de nuestra vida esté presidido por su Cruz  y su Doctrina; caridad cristiana y sacrificio como bases  fundamentales de nuestra España, Una, Grande y Libre  
Delegación local del Servicio Nacional de Propaganda. 



© Rafael Casas Ferreras
La Rambla Cofradiera, Mayo de 2015

lunes, 13 de abril de 2015

SEMANA SANTA CHIQUITA 2015


La Rambla, como nunca la has visto




Desde la cuenta Nuestro interés La Rambla de la plataforma Youtube, se ha publicado un interesante video aéreo de nuestra localidad. 
El video, con una duración de 5:10 minutos, muestra unas vistas inéditas de muchos de los monumentos rambleños, como es el caso de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, el Torreón del Castillo y el Convento de los Trinitarios. 



miércoles, 1 de abril de 2015

UN BONITO GESTO DE LA HDAD. DE LA ESPERANZA - DONANTES DE ÓRGANOS

Hermandad de la Esperanza - Foto. R. Casas


En el transcurso de la mañana del Miércoles Santo rambleño, entre preparativos de cera y clavel, la Hermandad de la Esperanza ha dejado su particular tonalidad verde para teñirse, simbólicamente, del color rojo de la sangre, tan característico de un salvavidas. Un aliento de vida para aquellas personas que dependen de otras, y precisan de ésta solidaridad. 

Por ello, la Hermandad de la Esperanza, junto con sus dos cuadrillas de costaleros, ha decidido solidarizarse, haciéndose donantes de órganos, en un acto de fraternidad que ha contado con la representación de varios responsables de la Unidad de Transplantes del Hospital Reina Sofía de la capital cordobesa. 

En un bonito gesto, Nuestra Señora de la Esperanza, portará en la noche del Miércoles Santo, un cirio dedicado a todas aquellas personas necesitadas de Luz y Esperanza.